El dinero: ¿Un mal invisible?

Cualquier definición sobre el dinero, lo definirá como todo aquello que, siendo generalmente aceptado, sirve como medio de pago, lo que nos permite fijar los precios de bienes y pagos, efectuar la compra y venta de bienes y servicios. Pero hay gente que tiene una visión exagerada con el dinero, incluso hay trastornos tan graves que se convierten en enfermedades, como la crematomanía, que podemos definir: “el deseo obsesivo por acumular dinero y riquezas, además, avaricia extrema…”

Noticias como la del día 8 de noviembre, lo ilustran muy bien, Wu Yongnig un joven de 26 años, famoso escalador chino, con miles de seguidores, más de 300 vídeos temerarios… se precipitó de un rascacielos desde el piso 62 (190 m) en la ciudad de Changshá, por querer hacerse un selfie, mostrando su valentía y lo temerario que era. Según la BBC esto le generaba una gran cantidad de ingresos, debido

a su fama en las redes sociales. Además la prensa China afirma que Wu participaba en un premio de 100.000 yuanes (casi 14.000€) por este desafío, y que con el dinero pagaría su boda y un tratamiento médico a su  madre.

Hoy en día muchas personas piensan que para triunfar en esta vida, solo basta con tener grandes cantidades de dinero, un buen empleo, una buena posición social, etc. Este pensamiento puede ser muy peligroso y produce que muchas personas acaben dejando de ver el dinero como un medio para alcanzar un fin y no como un fin en sí mismo.

Afirmaciones como las del famoso economista Martín Tetaz (autor del libro: Lo que el dinero no puede pagar) que dijo: El dinero no compra la
felicidad ni el tiempo. Lo mismo que afirmó Jean Paul Getty: (un multimillonario empresario estadounidense del petróleo y fundador de la compañía Getty Oil del siglo pasado), “El dinero no está relacionado necesariamente con la felicidad; si acaso con la infelicidad” O Andrew Carnegie (magnate del acero considerado entonces uno de los hombres más ricos del mundo). “ – “Nadie tiene por qué envidiarme —le confesó—. ¿De qué me sirve mi fortuna si a los 60 años ya no puedo digerir la comida? Daría todo por recuperar la salud y la juventud.

Afirmaciones como estas demuestran que el dinero actualmente está sobrevalorado, por ello no debe ser lo primero en nuestra vida y no debemos dejar que nos domine.

Adrián Quesada/Economía 4º E.S.O.

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