Los alumnos de segundo de primaria, quedaron muy sorprendidos al recibir la noticia de que iban a subir a la clase de 1ª ESO:
-Pero… ¿Vamos a dar la clase arriba? -Decían algunos.
-¿Es la clase de mi hermano? -Comentaba otra muy orgullosa.
Nuestros peques, se han acostumbrado a que los mayores bajen a nuestras clases, por lo tanto, lo de subir nosotros, les causaba emoción e inquietud.
…Y por fin llegó el día, todos preparados y… para arriba.
Llegamos rápido y nerviosos, llamamos a la puerta y allí estaban los mayores esperándonos. La clase estaba con los pupitres arrimados a las paredes laterales, dejando un buen hueco en el centro donde, ordenadamente y con sus indicaciones, fuimos colocándonos.
Como era de esperar todos querían estar en primera fila y tuvimos algún “rifi-rafe”, que los alumnos de la ESO tuvieron que solventar.
Ahora si, ¡llegó el momento de disfrutar!
Empezaron los cuentos teatralizados, con canciones e imágenes en la pantalla. Todos tenían una moraleja, (los mayores se aseguraban de que entendieran el cuento, y aprendieran su moraleja).
Segundo de primaria, se lo pasó de maravilla, pues no eran sólo meros espectadores, no, los alumnos de la ESO consiguieron hacerlos interactuar, cantar e incluso bailar ,sin que se alborotaron en exceso (jajajajajaja…)
Bueno al final hubo que poner un poco de orden para poder despedirnos y regresar a nuestra clase, donde hicimos un dibujo sobre los cuentos que nos habían contado.

